¿Qué es RoHS?

En 1998, la Unión Europea (UE) comenzó a interesarse en las grandes cantidades de material peligroso que se botaban en vertederos públicos en toda Europa. Debido a la rápida acumulación de desechos, surgieron inquietudes sobre la existencia de una gran y creciente posibilidad de contaminación ambiental.
Para responder a las constantes llamadas de atención para tomar medidas, la UE promulgó la directiva WEEE, Waste Electrical & Electronic Equipment, (Residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, WEEE, por sus siglas en inglés); una iniciativa que a su vez generó la directiva RoHS, Restriction of Hazardous Substances (Restricción del uso de sustancias peligrosas, RoHS, por sus siglas en inglés). Estas dos medidas se tomaron para reducir la cantidad de materiales peligrosos que finalmente terminan en vertederos públicos de toda la UE.
A pesar del fuerte cabildeo contra estas directivas y las enmiendas que se les ha realizado, estas normativas demuestran un enfoque sociopolítico colectivo en los problemas medioambientales. Al indicar la creciente influencia del “pensamiento ecológico” por parte de gobiernos y el deseo de traspasar la responsabilidad del cumplimiento en la cadena alimentaria a fabricantes y proveedores, RoHS está forzando la implementación de alteraciones en las normas de funcionamiento de una gran cantidad de empresas.
RoHS regula directamente los niveles de concentración de sustancias que se consideran peligrosas en equipos electrónicos y eléctricos. Entre las sustancias reguladas se encuentran:

  • Cadmio
  • Cromo hexavalente
  • Plomo
  • Mercurio
  • Bifenilo polibrominado (PBB, por sus siglas en inglés)
  • Éteres difenílicos polibrominados (PBDE, por sus siglas en inglés)

Los valores de concentración máximos permitidos son:

  • Hasta 0,1% por peso (1.000 ppm) en materiales homogéneos para plomo, mercurio, cromo hexavalente, PBB y PBDE
  • Hasta 0,01% por peso (100 ppm) en materiales homogéneos para cadmio

Recursos adicionales